Soy un diseñador gráfico, luthier, músico y cocinero con más de 1000 errores de experiencia

No sé que es lo que me define más, si ser diseñador gráfico, vegano, músico o constructor de instrumentos. Pero creo cada vez más que lo que nos define no es tanto lo que hacemos sino el cómo.
Quizás lo que englobe todas las cosas que hago sea ese ímpetu de buscar soluciones a necesidades concretas, humanas y no humanas, tratando siempre de alinear la curiosidad personal con las problemáticas que enfrenta nuestro planeta en sus diferentes dimensiones.

Somos lo que comemos, lo que pensamos, y lo que hacemos.
En un mundo organizado por inmensas corporaciones, donde las publicidades han invadido todos nuestros espacios personales, es prácticamente una hazaña poder organizar nuestros hábitos para dejar de responder al llamado de esta era postindustrial, sintética y narcisista.

Ésto implica alinearnos progresivamente con lo natural, lo orgánico y lo saludable, para empezar a generar un mundo (bio) diverso y comunitario en donde nuestros procesos, aprendizajes y habilidades, puedan encontrar lugares mucho más nobles y fértiles, alejándose de a poco, del mero fin mercantilista.